La decisión fue tomada en la sesión de ayer de la Legislatura porteña por 53 votos. Se estima que el valor de las infracciones será de 6.500 pesos, equivalente a 1000 unidades fijas, 700 más que antes.
El auto estaciona junto en una parada de colectivo. El conductor baja y antes de irse, pone una hoja caída de un árbol en una bandita elástica que lleva prendida a la patente del auto. La hoja tapa algunos números o letras de la chapa. Esta es una de las tantas forman, que algunos porteños, han inventado para evitar las fotomultas de tránsito. Otros modifican con puntura blanca la numeración, o directamente cubren toda la patente. A partir de ayer, por decisión de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, la multa para este tipo de infracciones costará cerca de 6.500 pesos.
El incremento fue propuesto por el legislador del Pro, Roberto Quattromano, aprobado ayer en la sesión legislativa fue aprobada con 53 votos positivos, eleva a 1000 (mil unidades fijas) la multa a quien dificulte la visualización de la chapa patente. La ley vigente hasta hoy establecía una sanción de 300 unidades fijas.
Según publica Parlamentario.com la iniciativa explica que “ocultar la patente, adulterarla o reemplazarla es una práctica habitual para evitar una sanción. En especial la dificultad de identificar la placa trasera. Se puede realizar tapando o alterando alguna letra o algún número, envolver la placa con trapos o bolsas, adherir calcomanías, doblar la chapa, fijar un CD o espejo para que el flash de la fotomulta se refleje en él, entre otros ejemplos”. Por otra parte, se destaca: “un dato importante para destacar es que alrededor de tres mil personas por año reclaman por multas que no les corresponden”.
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